Historia

La protagonista de nuestra historia es Joana Gorina Turull, cuya familia era una de las más importantes del sector industrial de Sabadell. Era de esperar su compromiso con algún joven de su misma clase social pero ella se enamoró de Sanmartí, un contrabandista andorrano, que no gozaba de buena fama en aquella época. A pesar de la oposición de sus padres, el romance terminó en boda y fue desheredada de la empresa familiar.

No tuvo que pasar mucho tiempo antes de que Joana se diera cuenta de que su marido era un “perla” y que tendría que ser ella quien tomara las riendas de la familia.

Así, gracias a su educación (sabía leer y escribir, que no era poco en aquellos tiempos) y a todo lo aprendido en casa de sus padres, abrió una tienda y se convirtió en una de las primeras mujeres emprendedoras de su época. Tuvo una gran visión comercial al darse cuenta de que no había tiendas que vendieran ganado muerto.

El carácter emprendedor de Joana se ha transmitido generación tras generación, ya que la innovación siempre ha sido un sello distintivo de todos cuantos han regentado el negocio, siempre buscando la manera de diferenciarse de sus competidores y de aumentar su oferta, superando incluso momentos tan difíciles como la posguerra.

A pesar del esfuerzo económico que supone apostar por la innovación, Sanmartí 1850 ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos haciendo cambios y mirando sin miedo hacia el futuro.
Uno de los factores clave es el espíritu joven que impregna Sanmartí 1850, encarnado en la actualidad por Àlex Castany Sanmartí, sexta generación que entra en el negocio.

Pero el equipo de Sanmartí 1850 es mucho más, lo componen 11 personas, un equipo cohesionado cuyo objetivo común es conservar el espíritu de Sanmartí.